Parto natural: el yoga prenatal te ayuda

¿Por qué practicar yoga prenatal?

El yoga es una técnica de más de 2.000 años de antigüedad que procede de India. Es una práctica integral en la que se cultiva el cuerpo, la mente y el espíritu a través del ejercicio de diversas posturas y el control de la respiración. Muchas personas en el mundo lo practican y hace varios años el yoga prenatal también se desarrolló mucho. Este tipo de “deporte” tiene muchos beneficios para las mujeres embarazadas que te compartimos hoy.

¿Cuándo empezar el yoga y en qué condiciones?

Antes de practicar yoga prenatal, la mujer embarazada debe consultar con su ginecólogo si este ejercicio es adecuado para su caso concreto. Por norma general, el yoga para embarazadas no está contraindicado, si bien se recomienda realizar únicamente las posturas que sean adecuadas para el embarazo. Por ello, siempre debe realizarse bajo la supervisión de un especialista. Aunque puedes practicar yoga sin salir de casa a través de libros o vídeos, te aconsejamos que asistas a un grupo con un profesor de yoga cualificado.

Aunque lo ideal es haber hecho yoga previamente para saber cómo funciona, nunca es tarde para empezar a practicar y notar sus beneficios. Se recomienda esperar al segundo trimestre para empezar los ejercicios si no estás acostumbrada a hacer yoga.

¿Cuáles son los beneficios del yoga prenatal?

El yoga ayuda a la embarazada a prepararse para el parto natural tanto físico como psicológicamente, y también beneficia a su bebé.

 

Beneficios físicos

Es inevitable que el embarazo venga acompañado de ciertos dolores musculares, náuseas y tensiones. Especialmente cuando el vientre crece, su peso crea dolores en la parte baja de la espalda. También es común notar las piernas pesadas y cierto hinchazón en los tobillos, pies y manos por retención de líquidos. El yoga aporta flexibilidad y elasticidad a los músculos, y estimula la circulación sanguínea y el retorno venoso de las piernas, previniendo la aparición de edema varices. Los estiramientos también resultan beneficiosos para la preparación al parto, ya que tonifican los músculos. En las sesiones de yoga para embarazadas, se realizan muchos estiramientos.

El yoga prenatal incrementa también las probabilidades de tener un parto natural y contribuye a una mejor recuperación postparto ya que mantiene ágil a la mujer durante la gestación.

Además las posiciones que se realizarán durante la práctica se enfocan mucho en la apertura de cadera, lo cual es muy útil para el parto 😉 

El yoga para embarazadas ayuda a conocerse y aceptar los cambios de tu cuerpo. Poco a poco irás notando cómo los ejercicios mejoran actividades cotidianas como darse la vuelta en la cama o agacharse sin dificultad. También puede facilitar su digestión.

 

 

Beneficios psicológicos

El yoga incrementa la tranquilidad y el bienestar emocional de la mujer gestante porque la ayuda a controlar sus emociones. Promueve la mejora de los cambios de humor y ayuda a controlar los miedos durante el embarazo. También favorece el sueño.

También se sabe que una correcta y consciente respiración te ayuda a combatir el estrés reforzando el sistema nervioso, evitará que te quedes sin aliento tras los esfuerzos físicos, y sirve como ejercicio de relajación. Saber relajarse y respirar bien es especialmente útil para las contracciones y durante el parto.

Asistir a clases de yoga prenatal permite a la mujer embarazada dedicar un tiempo para sí misma, para conectar con su cuerpo y con su bebé, para tomar confianza en su cuerpo para que se siente más segura y preparada para el parto.

Además, en las clases de yoga prenatal, la mujer embarazada entra en contacto con otras mujeres que comparten sentimientos y dudas, etc. y se genera una red de apoyo entre mujeres muy beneficiosa para todas ellas.

 

Beneficios para el bebé

Hacer yoga embarazada no es hacerlo sola. El yoga ayuda a reforzar la conexión entre ambos y a que como madre sientas a tu bebé, incluso notando que posturas le gustan más o menos según sus reacciones. Asimismo, algunas posturas de yoga para embarazadas favorecen el descenso del niño, en función de las diferentes fases. Cuando la cabecita del bebé empieza a encajar en el canal de parto, son beneficiosas las posturas que enderezan la columna, atenuando la curva lumbar y aumentando el diámetro de la zona superior de la pelvis.

 

Deja una Respuesta

x
  • ¿Este perfil es tuyo?

    claim a listing
    • Reclamar mi perfil

      Si este perfil es tuyo, no te preocupes. ¡Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo pronto!
  • X