¡Dejemos de satanizar a las cesáreas en los cursos psicoprofilácticos!

La educación perinatal o curso psicoprofiláctico tiene como objetivo preparar a la futura madre o padre al nacimiento de su bebé por parto natural. Los cursos informan a las mujeres acerca de lo que pasa durante parto, como las mujeres pueden manejar sus contracciones, cuales son los riesgos/beneficios de cada intervención que se suelen hacer hoy de forma rutinaria y como evitarlas. Y también, es importante informar sobre la cesárea, sobre las intervenciones que se pueden necesitar hacer en algunos casos. Normalmente las parejas que toman los cursos deben de sentirse con más poder, más confianza y sobre todo acompañados por las educadoras perinatales. ¿Pero que pasa cuando el curso crea el efecto inverso?

Me hubiera gustado nunca escribir sobre este tema, pero no es la primera vez que mamás me comentan como se sintieron durante los cursos que tomaron: “menos madres”, “juzgadas”, “menos fuerte”, “no respetadas” …
Una cosa es informar sobre los beneficios del parto natural, sobre las cesáreas innecesarias, sobre los ginecólogos que solo quieren hacer dinero y la otra es satanizarlo todo.

La experiencia positiva del parto

Todos sabemos que en México se realizan muchísimas cesáreas no necesarias, pero a veces, al enfocarnos tanto en este tipo de cesáreas, se nos olvida que también se realizan cesáreas muy necesarias.

Todos sabemos que hay ginecólogos insensibles y desinformados que se atreven a usar el miedo de su paciente para llegar a su fin, o que programan cesáreas para no perderse una cena. Pero se nos olvida que no todos son así y que muchos toman decisiones de hacer tal o tal intervención porque así se lo enseñaron en la universidad y no porque quieren lastimar a sus pacientes.

Por supuesto que es muchísimo mejor tener un parto natural  tanto para la mamá como para el bebé (y el papá también) pero se nos olvida que a veces el uso de analgésico puede ayudar cuando el parto no avanza o cuando la mamá está tan nerviosa que realmente la está pasando mal.

Yo creo que no debemos por ninguna razón expresar en nuestro cursos que todos los ginecólogos que no trabajan en los hospitales pro parto humanizados manipulan a sus pacientes porque no es cierto, no todos son así. Tampoco debemos de criticar a las madres que terminaron teniendo cesáreas, o que pidieron epidural y parieron en posición ginecóloga, a pesar de haber tomado un curso.  No debemos olvidar que las parejas que llegan a nuestro cursos cursos es porque quieren tener un parto natural y no una cesárea programada. Quieren aprender, conocer sus opciones y poder decidir.

Al final, ¿cuál es nuestro objetivo como educadora perinatal o doula? ¿Que nuestras alumnas tengan el parto perfecto, natural que nosotras queremos que tengan? ¿O que estén realmente contentas de su experiencia?

Cuando las cesáreas son necesarias

 

La cesárea es una maravillosa operación que salva vidas tanto de mamá como de bebé y se necesita realmente en un 10 a 15% de los partos. Si una pareja se prepara para un parto natural y que resulta teniendo un parto por cesárea, puede ser muy difícil de aceptar y asimilar.

Si la pareja no está preparada a esta opción, si le han hecho sentir que tener cesárea es fracasar y que finalemente el bebé debe nacer en el quirofano, podría tener consecuencia fuertes. Han habido casos donde las parejas discuten con los ginecólogos, anestesiólogos o parteras en la sala de operación para seguir en trabajo de parto, no tener la cesárea cuando el bebé realmente lo necesita y que definitivamente no saldrá por vías naturales.

También he sabido que en algunos cursos psicoprofilacticos las educadoras que acompañaron una cesárea regresan a las clases con las embarazadas y les dicen entre medio broma y seriedad: “ni una más chicas, ni una más”. Obviamente las que tomaron el curso y terminan teniendo una cesárea sienten culpabilidad y no tienen ganas de regresar a contar su historia. En general las mujeres que toman los cursos no son las que desean programar una cesárea así que vivirlo cuando no lo esperabas puede ser algo traumático y decepcionante

Escoger un buen curso

 

En Tribu Materna estamos a favor de la información de las mujeres acerca del embarazo, proceso de trabajo de parto y post parto y definitivamente no estamos de acuerdo con los doctores que recomiendan a las mujeres de no tomar un curso de preparación al parto.

Sin embargo, creemos que se ha creado un movimiento extremista pro parto-natural que se sale un poco de la realidad y ha olvidado los beneficios de las cesáreas cuando ya no hay otras opciones. No debemos de satanizar esta operación sino luchar para se realice siempre y cuando sea necesaria. Es lo mismo para la epidural o la episiotomía. En algunos casos puede ser un beneficio.

Para escoger un buen curso de preparación al parto y una doula es importante tomar en cuenta quien lo imparte, en donde trabaja, cual es el programa del curso y cuál es su posición frente a las intervenciones médicas.

No hay cursos perfectos, hay diferentes cursos para diferentes planes de parto y parejas, pero aquí te dejamos unos tips para poder escoger un curso que realmente te acompañe y te apoye en tu proceso.

  • Pequeños grupos o individual. Así, la atención será mucho más personalizada, realmente habrá tiempo para responder a las preguntas de las parejas
  • Curso que informa sobre los derechos de las parejas y del bebé
  • Habla de las cesáreas y las otras intervenciones. Porque es importante saber que podrías necesitarlas.
  • Siempre respaldado con evidencia científica

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