Parir sin dolor : ¡es posible!

Hoy quiero tocar un tema que siempre sale en las consultas con las mujeres embarazadas: el miedo al dolor. El dolor del parto, el dolor de las contracciones, el dolor de un desgarre. Tenemos miedo de un dolor que nunca hemos sentido antes. Nunca lo hemos experimentado pero ya sabemos que nos espera, que es inevitable. Vamos a desmentir esta idea…

Solemos decir que la naturaleza es perfecta y que si algo existe es por una buena razón. ¿Entonces por qué existe el dolor? ¿Cuál es su función? La definición del diccionario Real Academia nos dice que el dolor es “una  sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior”. Esta sensación se produce para avisarnos que algo en nuestro cuerpo no está bien y al ser muy desagradable el cuerpo se asegura de que le haremos caso. El dolor es un síntoma que en nuestra sociedad, acostumbramos callar a golpe de paracetamol, ibuprofeno, buscapina o epidural para el parto. En la gran mayoría de los casos no tratamos de entender por qué estamos sintiendo dolor, solo queremos que desaparezca lo más rápido posible. Pero el dolor no es el villano del cuento, al contrario, él nos avisa de que tenemos algún problema que tratar ya sea físico o emocional. ¿Y si la clave estuviera adentro de nosotras mismas?

¿Si parir es un proceso fisiológico, normal, de la evolución humana, por qué duele? ¿Qué es lo que no está funcionando correctamente durante mi trabajo de parto?

Este tema no es nada nuevo. Hace más de 50 años, dos ginecólogos (Frederick Leboyer y Grantley Dick Read) comenzaron a pensar que las contracciones que se habían considerado hasta ahora totalmente normales, eran en realidad calambres y por ende contracciones completamente patológicas. El dolor en el parto no sería normal sino patológico. Tras realizar varios estudios sobre la función del dolor y cómo se vivía el parto en diferentes comunidades alrededor del mundo, llegaron a la conclusión de que no hay proceso fisiológico que produzca dolor. Efectivamente, respirar, defecar, orinar, o digerir son procesos fisiológicos que, cuando estamos en perfecto estado de salud, no producen ninguna sensación de dolor. Veamos porqué ciertas mujeres no sienten dolor a la hora de las contracciones y la mayoría si:

  • Condicionamiento cultural

El Dr. Becerro de Bengoa piensa que es una cuestión de condicionamiento cultural. Desde pequeñas nos cuentan nuestras madres, que dar a luz ha sido el peor dolor en su vida, en la religión nos dicen parirás con dolor, en las películas vemos mujeres gritando y llorando al dar a luz. Hemos crecido con las creencias y vivencias de nuestros antepasados y debemos deshacernos de ellas para poder vivir nuestros propios partos de manera placentera. Ahora, imagínense que desde que nacieron les dijeran que el parto es puro placer, ¿no llegarían con otra actitud al día del parto? Eso, es lo que les pasa a las mujeres tribales e indígenas de los estudios realizados, nadie les ha dicho nunca que parir dolía. El dolor no viene de las contracciones sino de nosotras mismas:

Nuestros pensamientos crean emociones las cuales a su vez, crean sensaciones y modificaciones físicas. Un ejemplo fácil de entender es cuando estamos estresadas antes de presentar algún examen, sentimos como se aprieta nuestro estómago, nos quita el apetito y hasta nos provoca diarrea. El efecto de nuestros pensamientos y emociones sobre nuestro cuerpo físico es real. Es obvio que si durnte todo el embarazo y en el momento en que empieza el trabajo de parto, estamos con miedo,  enfocadas en el dolor que estamos por sentir, ¡vamos a sentir dolor!

Si sentimos miedo nuestro cuerpo produce una hormona llamada adrenalina. Está hormona nos permite reaccionar frente a un peligro gracias al aumento de la frecuencia cardiaca, del ritmo respiratorio y de la contracción de los vasos sanguíneos *. Estos tres cambios favorecen la aparición de calambres en nuestros músculos. El útero es un musculo y al recibir adrenalina empieza a tensarse y a contraerse de manera patológica, lo que se llama un calambre y no una contracción. Por eso el dolor.

  • Partos en instituciones hospitalarias no especializadas para atender partos fisiológicos.

Cuando llegamos al hospital en pleno trabajo de parto, debemos de respetar un cierto protocolo que va totalmente en contra de la libertad de movimiento y del parto fisiológico (monitoreo continuo, tactos repetitivos, no comer, no tomar agua). Si no podemos hacer lo que nos pide nuestro cuerpo en este momento empezaremos a estresarnos y a producir adrenalina en vez de oxitocina y a recibir señales de alarma (dolor) para alertarnos que algo no está bien; puede ser nuestra posición, la luz intensa, el ruido, los gritos de la mujer del cuarto de a lado etc. Como pensamos que son contracciones normales no hacemos caso a las señales y en vez de encontrar porqué sentimos ese malestar, relajarnos y hacerlo desaparecer de manera natural, preferimos callarlo y aceptamos la epidural que nos ofrecen.

  • Trabajo de parto muy largo

Como ya lo mencionamos, el útero es un musculo y el parto es un esfuerzo físico muy intenso parecido a correr un maratón. Durante largas horas, uno de nuestros músculos se estará contrayendo. La diferencia del útero con los otros músculos es que no podemos contraerlo de manera voluntaria, no podemos entrenarlo a parir. Puedes contraer tus abdominales, tu periné, tu bíceps pero no tu útero. Solo se contrae durante la menstruación, el parto y el orgasmo**. A veces el parto se alenta, las contracciones se suceden una tras otra y no logras a descansar entre ellas. El cansancio puede causar las contracciones patológicas o calambre de tu útero, como lo causaría en cualquier otro musculo de tu cuerpo. En estos casos, si no logras relajar tu útero con métodos naturales, el uso de la epidural podría ser apropiado. 

  • El dolor no viene de las contracciones

A veces cuando tenemos dolor durante el parto no es por culpa de las contracciones. Por ejemplo, si llevas mucho tiempo en alguna posición podrías tener dolor de espalda o un calambre en algún otro musculo y lo confundes con las contracciones dolorosas. También podría ser un dolor debido a la presión de la cabeza del bebé entrando al púbis, o una mala posición del bebé.  Trata de analizar de donde viene el dolor y encuentra una posición que permita aliviarnarlo o hacerlo soportable. A veces el agua, algo caliente sobre la zona dolorosa ayuda. Recuerda que el dolor es una señal de alarma, que tiene un mensaje para tí.

 

Las mujeres que no sienten contracciones uterinas dolorosas pueden ser mujeres muy preparadas emocionalmente y físicamente, que lograron romper con estas creencias impuestas por sus antepasados y la sociedad acerca del parto; o al contrario, pueden ser mujeres que nunca han sido condicionadas por la sociedad,  que no saben mucho sobre el parto y confían en sus cuerpos, en la naturaleza y en la madre tierra. Como dice Michel Odent, los pueblos que más respetan la naturaleza, viven alejados de la televisión y de la sociedad de consumismo, son civilizaciones donde las mujeres paren más fácilmente.

¿Ahora que ya conocen la verdad sobre las dolorosas contracciones uterinas, que pueden hacer para tener un parto sin dolor?

Como el dolor es señal de alarma, cuando aparece durante el trabajo de parto debemos ponerle una atención muy especial. En general es una señal de que ya estamos de parto activo y nuestras contracciones requieren que nos desconectemos del mundo real, que apaguemos el neocortex y dejemos nuestros cuerpos moverse en un ambiente cálido donde nos sintamos seguras. Cuando estamos próximas en empezar a pujar, nuestro cuerpo produce adrenalina para permitirnos estar en alerta en cuanto salga nuestro bebé. Vimos que en muchas ocasiones la adrenalina favorecía la sensación de  dolor, pero en el caso de la expulsión es necesario estar consciente para poder ser capaz de reaccionar muy rápido si llegáramos a enfrentar a algún peligro con nuestra cría.

Tips para un parto sin dolor:

  • Deshacernos de la creencia de nuestros antepasados sobre el dolor del parto.
  • No tener miedo (no producir adrenalina durante el trabajo de parto).
  • Parir en donde nos sintamos seguras, en un lugar acogedor, con luz tenue y buena temperatura.
  • Estar acompañada de las personas de nuestra elección.
  • No escuchar las-historias-de-terror-de-la-amiga-de-la-cuñada-que-sufrió-terriblemente.
  • Prepararnos emocionalmente para vivir este acontecimiento de la mejor manera, trabajar previamente nuestros miedos.
  • Preparar nuestro cuerpo físicamente.
  • Conocer y entender el proceso fisiológico del trabajo de parto para darle sentido. De esta manera fluiremos con él en vez de tratar de luchar contra él.
  • Aprender diversas técnicas para aliviar el dolor de manera natural (el canto, la vocalización, la respiración, la relajación, el agua caliente, etc).
  • Encontrar la posición adecuada en la cual estemos más cómodas.
  • Confiar en ti misma y en la sabiduría ancestral de nuestro cuerpo.

 

Fuentes:

Michel Odent, el bebe es un mamífero

Casilda Rodrigáñez Bustos, Pariremos con Placer

Frederick Leboyer, elparto : crónica de un viaje

Grantley Dick Read, Chilbirth without fear

Claudio Becerro de Bengoa, Tesis doctoral: educación maternal y beta endorfinas en plasma materno durante el parto.

 * se producen más cambios pero citamos los más imporantes.

** Existe un baile del útero que permitiría contraerlo de manera voluntaria después de algo de práctica.

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  1. cris

    ayy el dolor!!tuve un parto natural..prove la pelota..la liana..la silla,,a 4 patas..de cuclillas y al final mi india nacio en la posicion acostada en la cama..mi preparacion hasta el momento supermegaxaxiwai..nadie me habia dicho ke dolia..de mas de 300 personas o mas con las que hable de esto todo eran animos..incluso mi hermana ke acababa de tener un parto con dificultades..solo una vieja y muy buena amiga me dijo ke le dolio un monton..venia superpreparada..iba a yoga desde hacia años y fui durante el embarazo..2 dias por semana y completaba con natacion..hacia ejercicios de suelo pelvico mil..caminaba en la montaña..tuve un embarazo mega activo sin vida sedentaria..iba a meditaciones visualizadas,cantos.,una vez por semana..en yoga tb meditaba..vivo en el campo en una casa preciosa con animales y tengo el mar delante y la montaña detras..espectacular..hice todo..masaje perineal durante un mes antes o mas con aceite bio de rosa mosketa..tome homeopatia.para mejorar el tono muscular del utero..masaje en los pezones todos los dias con aceite eco de pepita de uva..soy vegetariana desde hace 15años.. una alimentacion total..soy naturópata..hacia visualizaciones..estuvimos yo y mi chico solos con una matrona que nos dejaba solos..todo perfect..sin cables ni nada..y aun asi me dolio un monton el parto..creo que aqui hay mucha moya..porque yo lei a casilda hace mas de diez años..a odent..y todo superwai..i algo falla..las doulas con las que iba a parir me contaron que de los 500 partos que habian asistido aqui en la isla..solo una mujer dijo ser orgasmiko..y no estaba muy convencida..no se..algo pasa

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