Depresión post parto : los hombres también pueden padecerla

Según los estudios, 1 de cada 10 papá podría padecerla. Al contrario del baby blues de la madre, no tiene nada que ver con las hormonas por lo que aparece generalmente dentro de los 3 a 6 meses después del nacimiento del bebé. Los hombres lo aceptan difícilmente, pero ellos también tienen estas emociones encontradas entre inmenso Amor y felicidad por la llegada de un ser nuevo, y también la sensación de sentirse abandonado por su pareja. La depresión post parto en los hombres tiene sus orígenes en varios puntos:

1. Presión social : #lospapásperfectosdehoy

Ser un papá hoy no es lo mismo que antes. Hoy los papás deben de cambian pañales, van a las clases de preparación al parto, participan en todas las decisiones sobre crianza, se levantan de noche aunque su mujer esté amamantando y se van a trabajar de día. Cuando regresan a casa, hacen también muchas tareas de hogar, portean a sus hijos en fulares porque conocen los beneficios, llevan a los niños a la escuela, etc. Todo lo que antes era reservado a las mujeres ahora los papás también se encargan y en los hogares, las familias tratar de dividir las tareas de manera equitativa.

Sin embargo, si hay papás que encuentran muy fácilmente su lugar en eso de la paternidad y se sienten muy cómodos, hay otros para quienes es más difícil. Puede ser que para ellos sea mucha presión. Presión por ser un buen papá, presión por llegar temprano a casa como lo hace el esposo de la amiga, presión de parte de la sociedad por ser un #padreperfecto que sabe exactamente lo que necesita su hijo y su mujer, presión de parte de su mujer por hacer las cosas igual de bien que ella con los hijos. En fin, hay padres no se sienten seguros de ellos mismo cuando cuidan a su hijo, que tienen miedo de hacer mal y no saben muy bien cómo ayudar y encontrar su lugar.

2. Sensación de abandono y desplazamiento

Ya oigo gritar a varias:” ay pobrecito, pues que se aguante, ahora está el bebé primero”, “que entienda que no es su momento”. En verdad, cuantas veces he leído en foros este tipo de respuestas cuando una madre expresa y pide consejos sobre que responder cuando su marido le pide tiempo para ellos, para la pareja. Pero la realidad es que nuestros hombres son seres humanos con necesidades y sentimientos. Aunque para nosotras recién paridas, que no hemos dormido en días, su petición de atención, de amor, de contacto, parece completamente fuera de lugar, deberíamos de escucharlos porque nuestro papá perfecto nos ama y también lo amamos por lo que se merece que lo escuchemos y validemos sus necesidades.

Antes, eran ustedes dos, ahora son mamá-bebé en total fusión y hay papás que no encuentran su lugar en el espacio mamá-bebé. Hay papás que extrañan a su pareja, extrañan hacer el amor o simplemente pasar tiempo a dos.  Y es válido.

En general, todos se preocupan por el bien estar de la madre y del bebé pero nadie se preocupa si el papá está bien o no. ¿Qué tal si para el papá fue algo traumático el parto? ¿Quién le pregunta si quiere descansar un poco mientras cuidan al niño porque él también despierta varias veces de noches y no puede hacer siestas en el trabajo? ¿Quién le pregunta cómo se siente en general acerca de su paternidad? Pues nadie. Toda la familia se preocupa por que la madre esté bien, descansada, coma bien para que el bebé pueda estar bien, pero nadie lo hace para el papá. Y si lo hiciera los papás no se confían tanto y no le dan importancia a sus necesidades.

 

3. Los padres no expresan sus emociones

No existen grupos de apoyo para padres o no hay tanto como para las mujeres. Además, al hombre no le sale tan bien eso de ir a llorar con otro amigo y expresarse sobre lo difícil que es la paternidad y la llegada de un recién nacido. Ellos, los hombres, tienden a aguantarse, hacerse los fuertes y no quejarse porque desde pequeños es lo que les dijeron que debían hacer.  Recuerden las típicas frases: “los niños no lloran”, “llorar es de niña”, “tú debes ser el fuerte de la pareja”, “los niños son más fuertes que las mujeres”, etc…

Eso, se quedó en un inconsciente y muchos hombres de hoy no se expresan por todas estas razones. ¿Pues qué creen? Para los hombres también es difícil ser padre a pesar de que no estén amamantando o que no hayan sentido el dolor del parto como tú. El hecho de no poder o saber dónde, con quien y como expresar hace que al cabo de varios meses puedan entrar en una depresión post-parto.

4. Perdida de libertad

 

Es cierto que para los hombres el hecho de volverse un poco más hogareños después de la llegada de un bebé es a veces un gran estrés. Como lo comentábamos arriba, el hombre no platica abiertamente sus “problemas” pero una de las formas que tiene para desahogarse es salir un rato con sus amigos, jugar fifa y tomar cervezas. Si antes éramos una mujer muy independiente, a la hora en que nace nuestro bebé sentimos la necesidad de tener a nuestra pareja con nosotras las 24horas del día, hasta cuando estamos dormidas, o cuando solo queremos leer un libro tranquila. Nos cuesta trabajo pensar que él tal vez necesita salirse de la casa unas horitas a la semana para liberar la presión del trabajo y del cuidado del niño y así regresar más disponible a seguir con su rol de papá.

5. Presión económica

 

Los nuevos papás nunca pierden de vista toda la parte económica de la paternidad. Si, tener un hijo es bonito, pero hay que pensar en los gastos médicos, las colegiaturas, todos los accesorios necesarios para el recién nacido, en fin, su cabeza nunca para de hacer cuentas. Si hay dificultades económicas en este momento, definitivamente contribuye a ser más propenso a vivir una depresión post parto. Por supuesto, pocos son los que compartirán este estrés con su pareja para protegerla.

6. ¿Cómo ser un buen padre cuando no tuve un modelo masculino en mi pasado?

Lo cierto es que los nuevos papás no pueden recurrir a los consejos de sus propios padres ya que la mayoría de ellos no se metía en la educación, crianza y cuidado de los hijos. Es nuevo para ellos. Además, crecieron en un ambiente machista donde la mamá le decía que jugar a las muñecas era algo de niña. ¿Cómo ser un buen papá, cuando nunca te han dicho que ser parte de la crianza era lo normal? ¿Cuándo nunca has tenido un ejemplo masculino involucrado en el cuidado de sus hijos al igual que la madre? Es muy común repetir los mismos patrones de nuestros papás cuando no estamos conscientes de eso. Si tuviste un padre que cambiaba pañales, daba biberones cuando se necesitaba, se levantaba a mecerte cuando despertabas de noches, es muy probable que repitas este patrón de forma totalmente inconsciente. Es algo que siempre viste en tu casa, se te hace normal. Y si no lo tuviste, será más esfuerzos de tu parte para romper con este esquema.

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