¿los partos de antes: peores o mejores que hoy?

Si escuchamos a nuestras abuelas contarnos sus relatos de parto, hay unos bonitos, naturales, entre mujeres, sin problemas y otros realmente terribles, con mucha violencia y a veces hasta muerte por falta de atención. A veces tendemos a decir que hoy la atención es demasiado medicalizada e intervenida en comparación a antes ya que hoy, la mayoría de los partos tienen lugar en centros hospitalarios. Pero veamos cómo parían nuestros antepasados y si realmente era menos intervenidos los partos.

Presionar fuerte el útero para apresurar la salida del bebé

Kristeller es una maniobra que consiste en presionar el fondo uterino de la madre al momento del pujo para supuestamente acelerar el expulsivo. Normalmente, un bebé desciende poquito, vuelve a subir y vuelve a descender en la siguiente contracción y así sucesivamente hasta nacer. El tiempo del expulsivo puede ser muy variado, desde unos minutos hasta tres horas para ciertas madres. Lo importante no es la rapidez sino la salud de la madre y del bebé. Y bueno, podemos imaginarnos que hace más de cien años no existía el doppler o monitoreo para controlar rápidamente el estado de salud del bebé así que probablemente las parteras y ginecólogos tenían mucha prisa por querer ver al bebé afuera sano y salvo. En casi todas las imágenes vemos como se practica esta maniobra.

Hoy, es muy diferente, tenemos todo el apoyo de la tecnología para poder asegurar la buena salud de la madre y del bebé durante el parto. Sin embargo, a pesar de que se demostró claramente que tiene más riesgos que beneficios, sigue siendo una práctica utilizada en  la mayoría de los partos (y también en los partos “humanizados”)

Violencia Obstétrica e intervenciones salvajes

 

Algunas imágenes demuestran mucha violencia obstétrica como el hecho de amarrar los brazos de la pobre madre con una cuerda a un árbol. Si agarrarse de algo como una rama o un rebozo es una posición fisiológica para la madre, estar amarrada puede llevar a algunos cuestionamientos sobre el respeto de las necesidades de la madre.

Instrumentos y accesorios del parto

 

 

Las mujeres que tuvieron partos con parteras o en salas LPR (labor parto recuperación) reconocerán la famosa silla maya: silla parecida a un escusado que permita parir sentada.

La mayoría de las imágenes nos muestran mujeres en posiciones verticales la cual favorece la bajada del bebé por la gravedad y evita desgarres del periné. Sin embargo, hay algunas posiciones que parecen un poco extrañas.

Finalmente y según lo que he podido leer en el libro Labor among primitive people , escrito por  Georges Julius Engelman en 1882, las mujeres tendían a parir en posiciones verticales pero muchísimas de ellas pasaban por la maniobra de Kristeller la cual está hoy prohibida en muchos países. Podría parece que hoy, las intervenciones son menos salvajes y barbaras pero cuando hablamos de forceps y de mujeres atadas a las camillas no estoy segura que hayamos avanzado tanto de este lado. Es cierto y claro que lo que mejoró fundamentalmente es la higiene y la atención para casos que necesitan intervenciones pero para todos los otros embarazos sanos, las mujeres no son más libres de sus movimientos que los eran hace más de un siglo.

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