Continuando con la valiosa información que obtuvimos en la conferencia de Michel Odent, les dejo aquí una transcripción de lo que habló sobre los condicionamientos culturales y sobre microbiología en el momento del nacimiento.

¨Es un tiempo novedoso en el que cada día hay más y más datos científicos que están en contradicción con lo que ya conocíamos, estamos enfrentando datos emergentes en las disciplinas científicas, que están cambiando la historia del nacimiento. Lo que tienen en común, es que están en contradicción con el condicionamiento cultural. Un bebe recién nacido necesita amor maternal ¡eso es nuevo! Hace 50 años nadie lo sabía, las personas ahora están descubriendo la importancia de este nuevo descubrimiento.

            Voy a hablar del tiempo en que yo era un estudiante de medicina. Pase 6 meses en una unidad de maternidad parisina de 1953-1954, en ese tiempo nunca escuché que la madre pudiera tener a su bebe con ella inmediatamente después del parto. El condicionamiento cultural era más fuerte, la partera hacía lo que ha hecho durante años, cortar el cordón umbilical, de inmediato daba el bebe a un cuidador que se hacía cargo de él, y este se tenía que quedar en la unidad de cuidados maternales. Los bebés en el cunero, las madres por otro lado, a nadie se le había ocurrido que podrían estar en el mismo cuarto, y ese era el efecto de años de creencias.

            Mucho se ha argumentado acerca de estas ideas, aparentemente hay una gran diversidad ahora, pero la realidad es que los efectos siempre han sido los mismos, separar a la madre de su recién nacido , alargar el encuentro entre la madre y el bebe, y retrasar el inicio de la lactancia. Por mucho tiempo hemos intentado neutralizar el instinto protector y agresivo de una madre; sólo imagínense que pasaría si trataran de tocar el recién nacido de una madre gorila en cuanto dio a luz, queda muy claro lo que es el instinto natural de protección y agresión.

        Desde 1970 hemos entendido que un recién nacido sólo necesita amor maternal. Hemos observado el comportamiento de las conductas en general, y ha surgido el concepto del momento crítico o sensible de la madre y el recién nacido en el momento del nacimiento. Eso significa que inmediato al nacimiento hay una ventana de tiempo que nunca va a volver a pasar y que es muy importante en el vínculo bebe-mamá. Este concepto se ha confirmado por investigadores y han evaluado el efecto o consecuencia de la no interrupción.

            El contacto inmediato piel con piel de la madre y el recién nacido fue interrumpido durante años. Muchos científicos han estudiado el comportamiento de las hormonas y como fluctúan durante el periodo perinatal, estamos hablando de estrógeno, progesterona, prolactina y así es como hemos empezado a aprender, que un bebé recién nacido necesita amor maternal ¿pueden imaginar la importancia de tal descubrimiento científico? Otro ejemplo de la contradicción entre nuestro condicionamiento cultural y lo que tenemos aprendido hasta ahora.

            De acuerdo con este condicionamiento, los microbios “enemigos” los asociamos con enfermedades, hay que matar a los microbios. Difiero una vez mas de lo que pensaba cuando era un estudiante de medicina, en ese tiempo una de las principales preocupaciones de las parteras era proteger a los bebés de los microbios, de todos los microbios. Cuando una mujer estaba de parto le ponían un edema y la rasuraban. Y cuando era autorizada para dar pecho a su bebé, ponían una solución antiséptica alrededor del pezón, para asegurase de que estaba protegido de cualquier microbio.

            Lo que hemos aprendido ahora de la bacteriología moderna, es que existe un nuevo concepto, cada vez mas usado y útil, que es el del microbioma humano. Es un nuevo tema que habla de que en ciertas situaciones, los seres humanos estamos privados o no somos suficientemente expuestos a ciertos microbios, somos privados del contacto con estos. Probablemente algunos de ustedes han escuchado de la teoría denominada la hipótesis higiénica, que trata de explicar la procedencia de ciertas enfermedades en nuestra sociedad, por ejemplo las alergias.

            Existe una etapa de la vida, cuando la privación de estos microbios es un tema serio, es en el periodo del nacimiento. Al día de hoy sabemos que cuando los bebés nacen su cuerpo es inmediatamente colonizado por millones y millones de microbios (hasta cierto punto podemos decir que nacer significa entrar al mundo de los microbios) y estos microbios tienen muchas funciones importantes, como empezar a programar y educar los sistemas del cuerpo. Habiendo dicho esto, hay que recordar que hasta hace muy poco dimos a luz cuando las bacterias y microbios eran familiares y buenos para las mujeres, y los bebés nacían ricos en contacto con la bacteriología propia del periné de la madre y estos microbios que son familiares para la madre, son familiares para el bebe. La mayoría de las mujeres no dan a luz en un lugar que permita que estas bacterias necesarias y benéficas interactúen con el bebé. Muchos bebés están expuestos a antibióticos durante el periodo perinatal, por la razón que sea, y como saben, muchos bebés no nacen vaginalmente por el periné; una parte sumamente rica bacteriológicamente hablando. Esto es lo que típicamente podemos llamar una privación microbial y podemos decir teóricamente que esto es una manera de interpretar una incidencia de ciertas desregulaciones de nuestro cuerpo. Es un tema muy amplio, no estamos hablando solo de alergias, o enfermedades autoinmunes, estamos hablando de salud en general, eso le da otro giro de contradicciones a lo que hemos aprendido de las disciplinas modernas medicas y nuestro condicionamiento cultural.¨

Conferencia Michel Odent, ciudad de México, 24 de marzo 2015

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