¿Cómo tener un parto humanizado en México?

Recibir un trato humanizado durante el embarazo, parto y post parto debería de ser algo completamente normal, lógico, sistemático y no lo es. Es lo contrario. Nosotras las mujeres debemos de hacer esfuerzos, a veces dedicarlo mucho tiempo para encontrar el lugar (hospital o casa de parto) y el equipo de profesionales que nos atenderán de forma respetuosa durante una de las etapas más importantes de la mujer y del bebé.
Hoy, la mayoría de la mujeres tienen el deseo de parir en una institución hospitalaria, por lo que esta información es de gran importancia a la hora de escoger donde y con quien. En Tribu Materna consideramos que hay tres factores muy importantes que tomar en cuenta:

Parto en hospital

El hospital 

Es sumamente importante parir en un hospital familiarizado con el concepto de parto natural y parto humanizado para que puedan contar con la estructura y los protocolos necesarios al buen desarrollo del trabajo de parto, nacimiento y primeras horas de vida del bebé

  • Salas LPR: Se llaman salas de Labor, Parto y Recuperación. El acceso a estas salas se hace a partir de 5 cm de dilatación y sales aproximadamente dos horas después de que haya nacido tu bebé. Permiten crear un ambiente donde te sientas segura, en confianza, como en casa. Hay cortinas para estar en la oscuridad, posibilidad de poner música, tomar una ducha, caminar etc. Si el hospital no tiene este tipo de salas es muy poco probable que sepa del parto humanizado.

En general en un hospital X, haces el trabajo de parto en una sala, al momento de pujar te pasan a una sala de expulsión o quirófano y en cuanto nazca el bebé vas a una sala de recuperación junto con otras mujeres donde no puede entra tu pareja y tu bebé. Un par de horas después, te dan de alta y puedes regresar a tu habitación donde te llevarán a tu bebé.

  • Material e instalación: las salas LPR cuentan con tinas de parto donde puede entrar la pareja también, tienen silla maya, rebozos para colgarse, pelotas, y regadera. Tú también puedes llevar lo que consideres necesario como por ejemplo, luces de led, bocina para música, tapete de yoga para el piso, cojín caliente para las contracciones etc.
  • Protocolos flexibles: es inevitable, en todos los hospitales habrá protocolos. En general, los hospitales que acostumbran atender partos humanizados son más flexibles con los protocolos. Por ejemplo, permiten comer (hasta te sirven comida) durante el trabajo de parto, permiten tomar agua y jugos, permiten el acceso a una doula y las personas de tu elección durante tu trabajo de parto y el nacimiento incluso si es cesárea.

Si no estás a gusto con la idea de respetar ciertas reglas entonces lo que te convendría mejor podría ser el parto en casa, o en casa de parto con parteras.

El ginecológo

Es la pieza fundamental para lograrlo. Es la persona que tomará todas las decisiones en este momento y es importantísimo que le tengas toda la confianza del mundo y estés de acuerdo con su forma de trabajar. Un ginecólogo que realmente atiende  parto humanizado NO trabajará de otra forma. No trabajará en un hospital donde no hay salas LPR. Una  vez que el doctor ha empezado a trabajar con sus pacientes embarazadas respetando la fisiología, las recomendaciones de la OMS, el desarrollo natural de un parto y lo que dice la ciencia, no habrá forma que vuelva a respetar protocolos que no toman en cuenta todo eso. Para saber si tu ginecólogo es realmente pro parto humanizado lee este artículo. Si no sabes donde encontrar a un ginecólogo, busca el hospital con salas LPR y conoce a los que trabajan ahí. Recuerda que parto humanizado (o respetado) no quiere decir parto natural o vaginal. leer más aquí sobre las diferencias.

El pediatra

Es la última parte del trió para el parto humanizado. Ya que nace tu bebé, el ginecólogo ya no tiene nada que ver. El pediatra llega al momento del nacimiento, le da los primeros cuidados a tu bebé y toma las decisiones que considera adecuadas para él. En general, tu ginecólogo ya tiene un equipo con quien trabaja y lo ideal es escoger el pediatra con quien acostumbra atender los partos.

Eso para varias razones: el pediatra seguramente trabaja en el mismo hospital lo que facilita su llegada al parto, le avisa el ginecólogo del momento en que tiene que llegar no tú (o tu pareja) y es más cómodo para los dos trabajar con alguien que ya conocen y que concuerda con los valores de parto humanizado, apego inmediato, lactancia materna.

Desgraciadamente, hay muchos pediatras que trabajan en hospitales “amigos del bebé” o “pro parto humanizado” y que no tienen idea de lactancia o no lo consideran tan importante. Separan a la pareja mama-bebé justo después de nacer y a veces dan fórmula sin autorización de los padres. Una cosa que puedes hacer a la hora de escoger a tu pediatras es encontrar uno para el parto y los primeros días en el hospital y después tener otro para el seguimiento de tu bebé que se encuentre cerca de tu casa.

Finalmente, podríamos decir que por más que hayas tomados cursos, y te hayas preparado al parto natural, los que van a decidir por ti en el momento del parto son estos tres puntos. Si tu ginecólogo decide hacer una cesárea por alguna razón, lo hará. Si el pediatra piensa que es mejor poner al bebé en el cunero, lo hará, Y por supuesto será muy difícil cambiar los protocolos muy bien establecidos de un hospital. Por eso, es muy importante pensar muy bien con quien y donde.

Parto con parteras

No todos los partos deben de ser con un ginecólogo ni en un hospital y pueden ser atendidos por parteras en casas de partos o bien a domicilio de los futuros padres. En algunos países como Holanda el 30% de los partos se atienden en casa y la gran mayoría de los demás partos son atendidos por parteras aunque se lleven a cabo en hospitales.

Para conocer más acerca de la partería en México y como funciona lee esta página

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